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Un toldo evita que padezcamos las quemaduras del Sol sin exponernos directamente a él

Llegan los meses de verano y, con ellos, un montón de riesgos que debemos asumir y ante los que tenemos que pelear. El Sol y sus rayos ultravioletas constituyen una de las más grandes problemáticas de todo el año porque pueden ser especialmente hirientes para nuestra piel. Son muchas las personas que, a lo largo de los meses de junio, julio y agosto, padecen problemas en su piel como consecuencia de las malas artes del Sol. Además, cada vez debemos tener cuidado antes porque en el mes de mayo seguro que ya hay gente que se ha quemado si ha estado demasiado expuesta a los rayos de nuestra estrella preferida.

Protegerse ante este tipo de amenazas es, como decimos, una de las necesidades más grandes de las personas una vez que llegan estos momentos del año. Y los riesgos, la verdad, pueden encontrarse en sitios que ni siquiera pensábamos que pudieran ser problemáticos en este sentido. Incluso dentro de nuestro hogar. ¿Qué pensabais, que si nos da el sol a través de alguna ventana no nos puede quemar? Pues claro que sí. Por tanto, hay que tener en cuenta todas las prevenciones necesarias para evitar quemaduras incluso aunque no tengamos pensado salir.

Según una entrevista que fue publicada en la página web La Región y que recogía las impresiones de una dermatóloga llamada Nuria No, a principios del verano es mucho más fácil quemarse a causa del sol. Por tanto, no encontramos un mejor momento que este para indicar la importancia que tiene prevenir la aparición de quemaduras en nuestra piel. Hay mucha gente que sufre estos problemas año tras año y es necesario recordar que sin un cuidado pormenorizado, existe ya no solo el peligro de que nos quememos sino también el de contraer un cáncer de piel.

Teniendo en consideración que dentro de casa también podemos sufrir una quemadura a causa del Sol, existe una necesidad imperiosa de contar con toldos en nuestras ventanas con el objetivo de salir airosos de los problemas ocasionados por sus rayos. Según un estudio elaborado por Toldos Clot, empresa bien conocida por ser líderes en la zona de Barcelona, ha crecido de un modo exponencial la cantidad de personas que han sufrido quemaduras como de las que estamos hablando después de haber estado expuesta al Sol dentro de casa, a través de una ventana. Y eso es lo que ha hecho posible que aumente la conciencia al respecto de un asunto como este y se haya reforzado la confianza en los toldos.

Ni que decir tiene que cuidar de la salud es una de las cosas que más en cuenta debemos tener para intentar mantener una salud lo más completa posible. Y hacer lo propio con la piel es una de las maneras más interesantes de hacerlo. No es agradable tener que asumir un dolor como el de una quemadura, que muchas veces incluso nos molesta a la hora de llevar una camiseta. Y se trata de un dolor que permanece durante días, que es lo peor de todo.

Los y las mayores, las personas que más cuidado deben tener con este tema

Como en tantas otras cosas, las personas con más edad son las que deben tener un mayor cuidado con todo lo que está relacionado con la exposición a los rayos ultravioletas del Sol. En la página web 65 y Más se ofrecen una serie de medidas que se les otorga a esas personas para que tengan cuidado con dicha exposición y cuando llega el calor en general. Realmente son recomendaciones que cualquiera podríamos emplear una vez que el calor se instala en nuestro pueblo o ciudad. La diferencia se encuentra en el hecho de que la gente más mayor, al tener un desgaste más avanzado en su piel, puede padecer mucho más dolor al quemarse.

En un país como el nuestro, que es uno de los que más horas de Sol tiene en todo el mundo, hay que tener un especial cuidado con el tema del que estamos hablando. Y es que, si no fuera así, millones de personas en toda la geografía nacional podrían tener problemas tanto en el presente como en el futuro. Con la salud no se juega y, por tanto, es nuestra obligación poner toda la carne en el asador para evitar todos los riesgos que entraña el Sol, que suele ser siempre sinónimo de vida y alegría pero que también dispone de varios efectos perversos.

Estamos convencidos de que va creciendo, año a año, el número de personas que cuidan de su piel y que atienden a todas las recomendaciones que las autoridades sanitarias van ofreciendo en relación con la exposición al Sol. Es una buena noticia, qué duda cabe, pero debemos seguir incidiendo en un asunto que es más importante de lo que parece para conseguir que haya menos razones por las cuales nuestro estado de salud se pueda degradar.

 

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